Escultura de Ibis de Thot

Escultura votiva de ibis (Threskiornis aethiopicus) en bronce y madera estucada.

CULTURAArte Egipcio
ÉPOCAPeriodo Ptolemaico (332 – 30 a.C.)
MATERIALBronce y madera estucada
TAMAÑO11.3 x 6 x 19 cm
CONSERVACIÓNMuy buen estado de conservación
PROCEDENCIAColección privada Europea

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SKUE-1522 Category

Esta estatuilla votiva representa un ibis (Threskiornis aethiopicus) en posición sedente, con las extremidades inferiores plegadas bajo el vientre, constituyendo la manifestación zoomorfa canónica del dios Thot. La obra es un ejemplo característico de la técnica mixta o compuesta empleada en los talleres egipcios durante el Periodo Ptolemaico (330 – 30 a.C.). El cuerpo del ave está conformado por un núcleo de madera tallada recubierto de una capa de estuco, soporte que originalmente habría recibido policromía o dorado para imitar el plumaje y otorgar carácter sagrado a la pieza. Insertadas en este bloque lígneo mediante espigas, se encuentran la cabeza, el cuello sinuoso y las patas, elementos fundidos en bronce a la cera perdida que presentan una pátina oscura y oxidada, contrastando con la textura mate del cuerpo orgánico.

Desde el punto de vista iconográfico y teológico, la escultura remite directamente al culto de Thot, deidad lunar arquitecta de la sabiduría, la escritura, las matemáticas y el cómputo del tiempo. El tratamiento estilístico de las partes metálicas denota un naturalismo refinado, evidente en la curvatura precisa del pico y el modelado de la cabeza. Las cuencas oculares se presentan marcadas, lo que sugiere que la pieza pudo contar originalmente con incrustaciones de pasta vítrea, cristal de roca u otro material semiprecioso para dotar de vivacidad a la mirada del animal sagrado, una práctica habitual para «activar» la presencia divina en la imagen.

El contexto arqueológico de esta tipología se vincula estrechamente a los fenómenos de peregrinación y piedad popular que florecieron en los santuarios de animales sagrados durante la época tardía y ptolemaica. Estas figuras eran adquiridas por devotos para ser depositadas como ofrendas en las catacumbas de centros de culto mayores, tales como Tuna el-Gebel (vinculado a Hermópolis Magna, centro teológico de Thot) y las galerías de animales del área sacra de Saqqara. Frecuentemente, estas estatuas funcionaban también como relicarios, albergando en el interior de su cuerpo de madera a la momia del ave o paquetes con restos óseos, los cuales eran procesados y embalsamados en masa en las instalaciones adjuntas a los templos para su deposición eterna en las necrópolis subterráneas.

Con unas dimensiones de 11,3 cm de altura y 19 cm de longitud, la pieza mantiene las proporciones estándar de los exvotos de alta calidad destinados a la élite de los peregrinos. Su procedencia está documentada en una colección particular familiar ubicada en el sur de Francia, donde la pieza ha permanecido custodiada desde la década de 1980, lo que establece un historial de propiedad estable en Europa durante las últimas cuatro décadas.