Sobre la escultura de perro de Colima
El perro de Colima es una de las imágenes más emblemáticas del arte precolombino del occidente de México. Estas figuras suelen relacionarse con el mundo funerario, donde el perro actuaba como compañero y guía del difunto hacia el más allá.
Su forma combina observación naturalista y fuerte carga simbólica. El animal aparece cercano, reconocible y poderoso, convertido en mediador entre la vida cotidiana y las creencias sobre la muerte y el tránsito espiritual.
En la cultura Colima, las esculturas cerámicas alcanzaron una extraordinaria expresividad. Esta pieza forma parte de esa tradición en la que la terracota se transforma en presencia protectora y memoria ritual.
Una obra esencial para colecciones de arte precolombino, cerámica de Colima y escultura funeraria mesoamericana.

































