Sobre el altorrelieve del lobo ibérico
El lobo ocupa un lugar esencial en el imaginario de las culturas antiguas de la península ibérica. Animal de frontera, fuerza y territorio, su representación en piedra revela una relación simbólica con la naturaleza y con los poderes protectores asociados al mundo animal.
En el arte ibérico, las figuras zoomorfas no eran simples decoraciones. Muchas se vinculan a espacios funerarios, lugares de prestigio o contextos de protección, donde la imagen del animal podía actuar como guardián, emblema de linaje o expresión de poder.
Este relieve permite acercarse a una cultura visual anterior a la romanización plena, en la que el lenguaje escultórico condensaba identidad local, creencias y una fuerte conexión con el paisaje mediterráneo interior.
Una pieza relevante para colecciones de arte ibérico, escultura antigua peninsular y arqueología prerromana.




























