Tricerio de madera tallada con el Árbol del Conocimiento

Tricerio de madera tallada con el Árbol del Conocimiento, Arte Europeo, España, siglos XVI–XVII, Madera tallada en bulto redondo, Objeto litúrgico.

CULTURAArte Europeo
ÉPOCAEspaña, finales del siglo XVI – siglo XVII
MATERIALMadera tallada en bulto redondo
TIPOLOGÍAObjeto litúrgico y ceremonial
TAMAÑO182 cm de altura
CONSERVACIÓNBuen estado de conservación (pequeños desperfectos)
REFERENCIAEU-333

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Tricerio de madera tallada con el Árbol del Conocimiento

Este tricerio de madera tallada es un raro objeto litúrgico de la España del Siglo de Oro. Además, mide 182 centímetros de altura y está labrado en bulto redondo. Representa el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, con una serpiente enroscada en espiral a lo largo del tronco. Finalmente, en la parte superior, entre las ramas, aparece una cabeza de rasgos juveniles y femeninos.

Hoy puede parecer una pieza inusual, incluso exótica. Sin embargo, el tricerio fue un elemento bastante común en la liturgia católica medieval y moderna. Por ello, su escasa conservación explica su interés actual. Entre los pocos ejemplares conocidos figuran el de la catedral de Segovia y el procedente del monasterio de las Descalzas Reales de Valladolid, recientemente clausurado.

Iconografía: la serpiente y el Pecado Original

Formalmente, el objeto adopta la apariencia de un tronco de árbol estilizado, labrado con notable sencillez. Asimismo, en torno a su fuste se enrosca la serpiente, cuyo cuerpo asciende en espiral hasta la parte alta. Después, la cabeza del animal adopta un rostro humano de mujer. El tallista lo resuelve con una cabellera de amplios bucles, ojos grandes y almendrados, mejillas marcadas y un mentón pronunciado.

Esta imagen remite al episodio del Génesis. De hecho, la serpiente con rostro femenino fue una fórmula frecuente en el arte europeo desde la Baja Edad Media para representar al demonio que tentó a Eva. Así, el árbol y la serpiente condensan el origen del pecado y de la muerte según la tradición cristiana.

El tricerio en la Vigilia Pascual

Sobre la cabeza de la serpiente se disponían originalmente tres pábilos o portavelas. De ahí procede el nombre de tricerio, es decir, candelabro de tres cirios. Sin embargo, estos elementos no se han conservado, como tampoco la peana sobre la que se asentaría la pieza.

El objeto se utilizaba en la Vigilia Pascual, la noche del Sábado Santo. En primer lugar, al comienzo de la ceremonia el templo permanecía a oscuras. Mientras tanto, en el exterior se encendía el llamado fuego nuevo, símbolo de la luz renovada de Cristo. El diácono portaba el tricerio en alto, a modo de cruz procesional, y entraba con él en la iglesia. Una miniatura del Misal Rico de Cisneros, de 1499, muestra precisamente esta escena.

Ya en el interior, el diácono encendía sucesivamente las tres velas. Según el rito romano, en cada encendido cantaba «Lumen Christi» y los fieles respondían «Deo gratias». Por último, la ceremonia culminaba con el encendido del cirio pascual, signo de la Resurrección. Puede consultarse una descripción del rito en la Enciclopedia Católica.

Simbolismo de un tricerio de madera tallada

El triple candelabro simboliza la luz divina y la claridad eterna del mundo redimido. En otras palabras, expresa el triunfo de Cristo sobre el mal y la muerte, representados aquí por la serpiente y el árbol. La luz nace, precisamente, sobre la cabeza del tentador. Por otra parte, las tres llamas evocan el misterio de la Trinidad y la triple dimensión del ser humano: cuerpo, alma y espíritu.

Esta fusión entre forma y función es característica del arte litúrgico hispano. El objeto no solo ilumina, sino que narra, en una sola imagen, el paso de la caída a la redención.

Datación, estilo y estado de conservación

La sencillez de la talla impide atribuir la obra a un taller concreto o a una escuela escultórica definida. No obstante, el modo de labrar el rostro y los bucles del cabello permite situarla entre finales del siglo XVI y el siglo XVII. Además, la madera conserva una pátina oscura de gran calidad, fruto de siglos de uso y de manipulación. Presenta pequeños desperfectos acordes con su antigüedad y su función procesional.

Por su rareza, su iconografía y su valor documental para la historia de la liturgia, este tricerio constituye una pieza de notable interés para coleccionistas de arte sacro y de escultura europea. Puede verse junto a otras obras de nuestra sección de arte europeo. Galería F. Cervera ofrece asesoramiento personalizado y documentación de la pieza.