Sobre Vaso Nazca
Este vaso Nazca en cerámica pertenece al horizonte cultural de la costa sur del antiguo Perú, activo entre aproximadamente el 200 a.C. y el 700 d.C. La cerámica Nazca destaca por su relación con el color, el rito y la narración visual: recipientes como este no solo cumplían una función material, sino que formaban parte de un lenguaje simbólico ligado al prestigio, la ofrenda y la vida ceremonial.
La forma del vaso, de 21 x 14 x 14 cm, permite situarlo dentro de una tradición alfarera en la que el volumen, la superficie pintada y la presencia del objeto trabajaban conjuntamente. En el mundo Nazca, los recipientes cerámicos podían actuar como soportes de memoria cultural, vinculados a banquetes rituales, prácticas funerarias o intercambios entre comunidades.
Su procedencia añade una capa histórica especialmente relevante: Colección privada Eudald Serra, comprado in 1963. La vinculación con una colección privada formada en la década de 1960 ayuda a contextualizar la circulación moderna de la pieza y su llegada al coleccionismo europeo.
Conservado intacto, el vaso reúne los rasgos esenciales de una obra precolombina de interés para coleccionistas: identidad cultural definida, materialidad arqueológica clara y una historia de procedencia que conecta la pieza con el estudio y la valoración del arte antiguo americano.
























